Psicología Cognitivo-Conductual:
Una terapia basada en la evidencia para ayudarte a recuperar tu bienestar emocional.
En
Sheyla Mora Psicología
encontrarás un espacio seguro donde comprender lo que te ocurre, sentirte acompañado/a y aprender herramientas que te permitan recuperar el equilibrio emocional.
Trabajo desde la
Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)
, uno de los tratamientos psicológicos con mayor evidencia científica para problemas como la
ansiedad, el estrés, la depresión, la baja autoestima, la gestión emocional, las fobias, las obsesiones o las dificultades en las relaciones personales.
Durante más de
14 años acompañando a personas en consulta
, he comprobado que cuando entendemos cómo funcionan nuestros pensamientos, nuestras emociones y nuestra forma de actuar, empezamos a recuperar el control sobre nuestra vida.
La terapia no consiste únicamente en hablar. Consiste en comprender qué mantiene el problema y aprender nuevas maneras de afrontarlo. Juntos iremos identificando aquellos pensamientos, creencias y patrones que hoy generan malestar y sufrimiento, para sustituirlos por otros más saludables y adaptativos.
Mi objetivo es que no dependas de la terapia para siempre, sino que desarrolles recursos y herramientas que puedas utilizar durante toda tu vida. Porque el verdadero cambio llega cuando sabes cómo cuidarte incluso cuando aparecen nuevas dificultades.
Psicoterapia Breve:
Un tratamiento centrado en lo que realmente necesitas
Cada persona tiene una historia diferente. Por eso, la terapia se adapta a ti y no al revés.
La
Psicoterapia Breve Integrada
permite trabajar de forma focalizada sobre el origen del malestar, estableciendo objetivos claros y realistas desde las primeras sesiones. No se trata únicamente de aliviar los síntomas, sino de comprender qué conflictos los mantienen y ayudarte a resolverlos de una manera profunda y duradera.
Durante el proceso realizaremos una evaluación completa teniendo en cuenta tu historia personal, familiar y el momento vital que estás viviendo. Esto nos permite entender el problema desde una visión global y diseñar un tratamiento totalmente personalizado.
La relación terapéutica es una parte fundamental del proceso. Quiero que encuentres un espacio donde puedas expresarte con tranquilidad, sin sentirte juzgado/a, sabiendo que cuentas con una profesional que te acompaña desde la cercanía, el respeto y la experiencia.
Psicoterapia con Caballos:
Una experiencia terapéutica diferente para favorecer el cambio emocional
La
psicoterapia con caballos
combina la intervención psicológica, con el enorme potencial que ofrecen estos animales para facilitar la conciencia emocional, la comunicación y el desarrollo personal.
Las sesiones se realizan
pie a tierra, sin montar a caballo
, mediante dinámicas cuidadosamente diseñadas y guiadas por una psicóloga sanitaria. No es una actividad ecuestre, sino una intervención psicológica donde el caballo actúa como un facilitador del proceso terapéutico.
Los caballos responden de forma inmediata a nuestro lenguaje no verbal, a nuestras emociones y a la manera en la que nos relacionamos con el entorno. Esto permite observar patrones de comportamiento que muchas veces pasan desapercibidos en la consulta tradicional.
A través de estas experiencias es posible trabajar aspectos como:
Gestión emocional.
Ansiedad y estrés.
Autoestima y confianza.
Seguridad personal.
Comunicación.
Liderazgo.
Trabajo en equipo.
Resolución de conflictos.
Desarrollo personal.
Para algunas personas, esta metodología complementa perfectamente la terapia en consulta. En otros casos, puede convertirse en un espacio de aprendizaje y crecimiento personal sin necesidad de estar realizando un tratamiento psicológico, siempre que no exista un trastorno de base que requiera intervención clínica.
Mi experiencia me ha enseñado que los caballos tienen una capacidad extraordinaria para ayudarnos a parar, conectar con nosotros mismos y descubrir nuevas formas de afrontar los retos de la vida. Muchas de las personas que participan en estas sesiones describen la experiencia como un antes y un después en su proceso de cambio.
Porque, a veces, aquello que no conseguimos comprender con palabras, podemos empezar a sentirlo en la relación con un caballo.